El presente resumen de la "Sistematización de 18 experiencias para ser presentadas a la Plataforma Sistemas Agro alimentarios Sostenible (SAS)", muestra una realidad desconocida para muchos, porque no son muchos los productores campesinos que se atreven a romper con el orden establecido, menos aún las organizaciones que apoyan silenciosa y celosamente iniciativas que definitivamente están inscritas en el marco legal del Estado Plurinacional de Bolivia, pero que el gobierno a través de sus instancias operativas ministeriales, no ha logrado implementar de manera efectiva. Menos aún los gobiernos sub nacionales, porque con sus intervenciones artificiosas, tendenciosas, hasta han introducido semillas modificadas genéticamente, para repartirlas inconscientemente en el área rural.
Nada es extraño, menos la voluntad de un grupo de mujeres que decide producir hortalizas y verduras en un invernadero o a campo abierto, para mejorar la calidad alimenticia de sus familias y de la población tarijeña que quiera comprar y consumir lo que produce un huerto orgánico, o de agricultores que a plan de mejorar la capa arable de la tierra le incorporan nutrientes a partir de abono elaborado con rastrojos, estiércol de cabras, de oveja y de gallina y preparan la tierra para que brinde mejores y más sanos frutos. Hay una diferencia notable entre los productos que son orgánicos respecto de los que no lo son, esta diferencia se encuentra en su sabor, los productos orgánicos presentan un sabor muy fuerte al paladar, no así los inorgánicos que las más de las veces pierden esas características; otra diferencia es posible encontrarla en el tamaño, los productos orgánicos son a veces significativamente más pequeños respecto de los inorgánicos, y desfavorece su venta o elección para la compra, porque para muchos el producto entra por los ojos, el brillo, la textura y la presentación del producto, es mucho más notorio en un producto inorgánico. Por su parte el producto orgánico es poco llamativo y no presenta esas características, que también son muy visuales; las nutrientes, que de hecho no se las puede ver, solo percibirlas al comerlas, es una particularidad que guardan los productos orgánicos, ricos en nutrientes absorbidos de un suelo muy bien tratado y abonado orgánicamente.
Esta diferencia es muy notoria a la hora de seleccionar un producto proveniente del campo, más aún si la población desconoce las bondades y los beneficios de los productos orgánicos, ¿quién les pueden contar cuál es la diferencia? ¿Dónde lo pueden hacer? No hay instancia alguna a nivel nacional y sub nacional que haya generado capacidades reales para entender la importancia de producir de manera orgánica, no es suficiente que vaya inserto en una Constitución que ni el mismo Estado es capaz de cumplirla, menos los gobiernos locales, y menos aún los consumidores.La variedad de pisos ecológicos que conserva Tarija, son una gran ventaja para poder disfrutar de diferentes tipos de productos en nuestras cocinas y en nuestras mesas. Son una ventaja para lograr una nutritiva dieta alimentaria que beneficia desde lejos saludablemente nuestro organismo e inmuniza nuestro cuerpo a posibles enfermedades, que es la mejor y más segura forma de cuidarnos, y la mejor forma de vida que podamos encontrar.Comer sano no es una ciencia es un acto de conciencia, es un acto también de rebeldía; es un derecho adquirido desde siempre, es una decisión muy personalísima que hace al ser, y finalmente, es por supuesto también un arte.
Generalmente los agricultores que se dedican a cultivar productos orgánicos son los pequeños productores, más aún, son las mujeres del campo, y se produce a pequeña escala, en pequeñas parcelas y en invernaderos, pero no son todos, son una pequeña minoría, la mayor parte sigue utilizando los fertilizantes, fungicidas, plaguicidas y que le hace muchísimo daño a la producción, a la tierra y al ser humano, es la cadena más letal de inseguridad alimentaria.
Los grandes agricultores que producen a gran escala, también contaminan de la misma manera, a gran escala; todo lo que utilizan está contaminado, desde sus conciencias, pasando por la semilla, muchas de ellas híbridas o transgénicas; la tierra se degrada en poco tiempo por la agricultura intensiva, el uso de agro tóxicos y la tala indiscriminada para ampliar la frontera agrícola, porque la agricultura intensiva es un negocio, un buen negocio para los que la practican, pero no así para los consumidores, el suelo y el medio ambiente.
¿Por qué apostar por la agricultura orgánica? Porque posee un alto potencial para revertir la disminución abrupta de la biodiversidad, y esto se presenta básicamente, mediante la utilización de leguminosas y abonos verdes. Utilizar técnicas culturales con menos impacto negativo al suelo (menor compactación y pérdida de suelo) por ejemplo no dejar el suelo descubierto, reducir la labranza, aplicar materia orgánica, utilizar adecuadamente el agua.
Todo esto se desarrolla frente a un Estado ciego, y entre ellos se identifican los niveles sub nacionales también, inducidos por la incapacidad de sus mandantes y sus técnicos en todos sus niveles, imposibilitados para poder desarrollar acciones que nos saquen de la miseria en la que vivimos, y no es la miseria equivalente a pobreza, es la miseria humana, que está absolutamente carente de otros elementos distintos a la posibilidad de contar con recursos económicos, que implica una ausencia total de valores, ausencia de afectos, de solidaridad, de la mayor parte de los gobernantes en todos los niveles.
Todo esto se ve reflejado en las historias rescatadas de los productores agrícolas orgánicos de la Zona Alta y la Zona de los Valles del Departamento de Tarija.